miércoles, 22 de marzo de 2017

SUCEDIÓ EN UN PEQUEÑO PUEBLO ANDALUZ

"BLOG DE RELATOS", "RELATOS RURALES", "SIERRO", "ALMERIA", "DAVID RUBIO SANCHEZ", "AUTOPUBLICAR", "EBOOK"



   Siendo fascinantes las mitologías clásicas, con sus dioses, héroes o milagros, prefiero las historias acaecidas en los pequeños pueblos, hechos reales que el tiempo ha terminado por transformar en leyenda, conformando una suerte de mitologías locales. Como la que les presento a continuación, sucedida en un pequeño pueblo andaluz.


SUCEDIÓ EN UN PEQUEÑO PUEBLO ANDALUZ

   Se cuenta en los anales de un pequeño pueblo andaluz, cuyo nombre prefiero silenciar, un curioso y extraño suceso.

  Coincidiendo con la llegada de un apuesto y guapo médico que se hacía llamar don Emilio, el estado de salud de las mujeres más lozanas sufrió un súbito deterioro. Raras enfermedades, sin manifestaciones físicas aparentes, empezaron a afectarlas sin distinción entre solteras o casadas. Según se recoge, las enfermas acudían al dispensario luciendo sus vestidos de domingo y fue tal la demanda de asistencia médica que se debió de establecer un calendario de consultas al que, extrañamente, las dolencias se adaptaron con sorprendente puntualidad.

  Todas las pacientes alababan el talento que profesaba don Emilio para la medicina; pero, sobre todo, fueron sus profundos conocimientos de anatomía lo que despertaba no solo admiración, sino devoción. Sin embargo, un efecto secundario de sus tratamientos parecía afectar a su predisposición para el cumplimiento de sus compromisos maritales. Se detalla que esta circunstancia creó un gran malestar entre los hombres del pueblo quienes, por el contrario, no percibían que la medicina del galeno tuviera en ellos el efecto beneficioso que predicaban sus mujeres.

  No obstante, siempre según las crónicas de la época, el suceso llegó a su fin con la misma inmediatez con la que se inició. Parece ser que la curación de las mujeres coincidió con la extraña desaparición de don Emilio. Según los testimonios, nadie pudo dar fe del motivo ni las circunstancias de la misma. Solo se reseña que un buen día su casa amaneció con la puerta abierta. En el interior se encontraron todas las pertenencias del doctor: tanto su ropa como los demás efectos personales, incluidos los útiles de su profesión. Las investigaciones posteriores no arrojaron luz sobre el asunto.

  Curiosamente, se ha datado por esas mismas fechas el nacimiento de la leyenda del escopeteao, muy popular en los pueblos vecinos. Esta narra cómo, una noche, se apareció un espectro con forma de hombre desnudo que, corriendo cual alma que se llevara el diablo, cruzó la sierra al grito de «¡me quieren escopetear!». 

  Sea como fuere, lo cierto es que desde aquel día las mujeres volvieron a cumplir con sus maridos con la regularidad debida; si bien, poco tiempo después, y coincidiendo con la llegada del joven y atractivo párroco don Sebastián, un repentino fervor religioso creció en ellas. Se apunta que tal fue la necesidad que sintieron por purificar sus almas, y tanta la misericordia del cura, que las visitas al confesionario se alargaban hasta bien pasada la medianoche. 

   Pero esa es otra historia. 

FIN 

   Tal vez esa historia sea escrita algún día por este servidor; o quizá no, puesto que las musas no solo son esquivas, sino también caprichosas. Pero quizá tengan curiosidad por leer el primer relato que este todavía escribiente logró trasladar al papel. Habla de reinos robados, reinos que con ese relato recuperó. 



© David Rubio Sánchez. Texto. Imagen: fotografía de Sierro (Almería) tratada mediante filtro de lienzo.

52 comentarios:

  1. ¡¡¡Hola!!!! Me ha encantado, es divertida, ágil y quien sabe...muy verosímil.
    Si en vez de ser un guapo doctor fuese una hermosa enfermera seguro que los hombres del pueblo, además de enfermar sospechosamente, cumplirían sus compromisos maritales porque en ese sentido los caballeros abarcan más, jejeje, pueden con todo.
    Un abrazo y me ha encantado.

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    1. Gracias, Marigem. Este relato nació de una historia que escuché a mi padre acerca de un médico rural que al parecer tuvo algún flirteo desafortunado y parece ser que fue "relevado" del cargo huyendo de algún que otro garrote. Es una historia de otra época con la única pretensión de una lectura amena y divertida. Un fuerte abrazo!

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  2. Hola David.
    Muy divertido, ameno y gracioso relato que en todo momento se lee con una sonrisa en los labios. Salió escopetado es un dicho que he escuchado muchas veces y que yo mismo he pronunciado más de una vez. Me viene a la cabeza la alta ocupación en la sala de espera que tenía una joven y guapa doctora en mi centro de atención primaria, yo solo iba a por recetas...
    Un gran abrazo David.

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    1. Gracias, Miguel. Celebro haber conseguido esa sonrisa, no soy muy dado al humor, algo que me parece dificilísimo de conseguir. En el pueblo de mis padres se utiliza escopetear, con las tres "e". Lo consulté en la RAE y admite las dos opciones.
      Sin duda, esa guapa doctora del centro médico tenía los poderes curativos de don Emilio, je,je,je Un fuerte abrazo!

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  3. A mí también me gustan más las leyendas locales que los mitos clásicos, tienen una cercanía y un calor que las hace más comprensibles.
    En el caso que nos traes del guapo médico yo alegaría el efecto placebo en el extraño comportamiento de las féminas del pueblo. En el caso del cura... no sé, para las cuestiones teológicas no tengo yo tanta explicación.
    Y en cuanto al espíritu ese escopeteao me atrevería a aventurar que en ese pueblo pronto van a tener otro más.
    Genial relato, David, me ha gustado mucho.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Kirke. He intentado utilizar este estilo periodístico un tanto impersonal pero con esa segunda lectura. Es una historia de otra época en la que los curas y los médicos rurales tenían ese aura de autoridad. Je,je,je, seguro que por esa sierra aparecería otro espíritu "escopeteao". Un fuerte abrazo!

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  4. Con toda sinceridad David, me he reído bastante con el relato. ¡Ay que ver lo que hace tener buena percha! Antes, y ahora, que hay muchos que viven del cuento gracias a su belleza exterior. Leeré con todo el interés el relato de "El reino robado". Un abrazo literario.

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    1. Gracias, Tertulia. El humor es algo que me impone bastante respeto, en ocasiones tiro de ironía puntual en los relatos, así que me alegra muchísimo haber conseguido esas impagables risas. Un abrazo!

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  5. Jeje divertido relato David. Debían de estar muy aburridas las pobres mujeres con sus maridos para armarla así con el primer hombre apuesto que llegaba al pueblo. Es como el refrán "tiran mas dos... que dos carretas" pero a la inversa. El mundo siempre se moverá por lo mismo.
    Buen relato, simpático y entretenido.
    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Ziortza. Hasta el final de los tiempos. Por aquellas épocas, las figuras del médico y el cura eran respetadas y admiradas en los pueblos. Y ya se sabe eso de la erótica del poder. Seguro que en cada pueblo existen miles de historias y anécdotas deliciosas que merece ser contadas y leídas. Un abrazo!

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  6. Pues el joven cura tiene los días contados en esa parroquia y posiblemente siga los pasos del galeno. Solo son conjeturas de un mal pensado, jaja
    Con tu buen hacer y gran imaginación a la hora de contar historias, me has hecho pasar un rato muy agradable. Y esta, como cualquier leyenda, seguro que tiene una base real.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Josep. Pues sí, al menos eso es lo que me contó mi padre respecto a un médico muy bien parecido que parece ser tuvo que abandonar el pueblo por algún asunto de faldas. Un abrazo!

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  7. El médico en los pueblos eran una tentación para las mujeres, jejeje, tenían que dejarse tocar y de esos toques luego viene el resto.
    En tu caso creo que los maridos no cumplían con su deber de esposos lo suficiente jejej. o es que ellas eran muy viciosas jejejej.
    EL nuevo cura tiene que suplir al galeno y creo por lo que cuentas que lo hace con gusto jejeje.
    Divertida historia David, seguro que con algún rasgo de verdad.
    Besos
    Puri

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    1. Gracias, Puri. Ahora que lo pienso, creo que esa historia del cura podría ser escrita por ti, que manejas este tipo de historias de maravilla. Como he comentado esta historia nació de una anécdota que me contó mi padre acerca de un guapo médico rural que parece ser tenía mucha ascendencia entre las mujeres. Un abrazo!

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  8. Un efecto placebo con una tentación del guapo médico de pueblo. Quizás con el cura no ocurrió lo mismo quien sabe. Una buena historia de un pueblo que quizás guarde más. Un abrazo

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    1. Gracias, Carmen. Es una historia de otra época y seguro que en cada pueblo existen un montón de ellas que merecen ser transcritas y relatadas. Un abrazo!

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  9. Muy bueno el relato David, me ha hecho sonreír con esas plaga de enfermedades y después de devociones, ay qué ver ese pueblo.
    Me ha gustado mira esta leyenda de pueblo, real o imaginada está muy bien llevada.
    Saludos

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    1. Gracias, Conxita. La figura del médico y cura rural son algo muy jugoso a nivel narrativo. Recuerdo la serie de Doctor en Alaska o aquella historia de El pájaro espino. Este relato nació de una anécdota que me contó mi padre de un médico "ligón" que destinaron en su pueblo allá por los cincuenta. Saludos!

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  10. Vaya, hoy nos traes un relato con un estilo diferente. Me ha parecido muy divertido y entretenido. No conocía esa anécdota, ja, ja, ja.
    ¡Un abrazo!

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    1. Gracias, Noemí. Imagino que en cada pueblo existen miles de ellas. La imagen que acompaña el relato es de Sierro (Almería) de donde viene toda mi familia. Un fuerte abrazo!

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  11. Divertido y refrescante. Tanto como la carrera del "escopeteao" a través de la sierra, ja ja. Observo que acomodas el lenguaje al tipo de relato que escribes, un recurso de buen escritor. Cada historia tiene su ritmo, su vocabulario, su estructura... Enfin, qué te voy a contar. Tú sabes como hacerlo. En cuanto al médico, mucho duró en el pueblo, me parece a mí. Me recuerda una leyenda que oí contar sobre los jardines del Palacio de Oriente, en Madrid, en la que se contaba que las mujeres quedaban embarazadas de un traviesillo espectro que allí se aparecía por las noches... Pero ningún hombre llegó a verlo jamás, ja jaa.
    He disfrutado con tu relato, David. Muy bien escrito además. Hasta otra, un abrazo

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    1. Gracias, Isidoro. ¡Qué estupenda anécdota! Desde luego los fenómenos paranormales son una justificación excelente para explicar episodios "inexplicables".
      Intento que la narración y la historia vayan de la mano, como la música y la letra de una canción, aunque no siempre lo consiga. Un fuerte abrazo!

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  12. Es un disfrute David leerte y sonreir. El Ingenioso David, haciendo de una noticia una historia que entretiene y atrapa. (Me encantaría saber de esas confesiones del cura párroco, estos también se entretenían bonito...;)

    Gracias por tus comentarios en mi blog, que no suelo responder (no tanto de mal educado sino por esas cosas de Dios, vaya a saber uno).

    Seguimos, por tú sí sabes distribuir la tinta y condimentar relatos. besos

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    1. Gracias, Vivian. Tienes razón, ¡qué no habrán escuchado los curas bajo secreto de confesión! Creo que ese papel, en las ciudades lo está adoptando el médico de cabecera. Muchas gracias por esas palabras finales. Un besazo!

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  13. ¡Cómo me he reído con el final! Esas leyendas de pueblo son interesantes, siempre tienen una explicación lógica. Y esos maridos, cómo se las arreglaron para guardar el secreto y convertirlo en superstición.
    Muy buen relato.
    ¡Saludos!

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    1. Gracias, Cyn. Como apuntas, la hipocresía social puede generar muchas fenómenos paranormales, je,je,je... Un abrazo!

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  14. Un relato muy divertido, David, ameno, bien escrito (como nos tienes acostumbrados) y rematado con esa leyenda del "escopeteao". No me extrañaría que esa leyenda se repitiera meses después con la figura de Don Sebastián, o del butanero Pepe, pues las necesidades de las mujeres del lugar parece que no se acaban.
    Un abrazo fuerte, amigo.

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    1. Gracias, Bruno. El humor me causa un terrible respeto. No soy alguien con gracia y no existe nada peor que intentar escribir algo divertido y no conseguirlo. Me alegra que este relatillo lo haya conseguido. Ahora que lo pienso, quizá habría que enviar una hermosa doctora para ver qué pasa. Un fuerte abrazo!

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  15. David, ¡qué encanto de relato! Tiene un humor delicado entre sus líneas que habla de tus talentos para todo tipo de géneros. Tienes el don de atrapar a tus lectores. En tan pocos párrafos logras desarrollar esta enternecedora historia de las mujeres de este pequeño pueblo a las que les encantan más las aventuras que sus deberes matrimoniales.
    Una delicia leerte compañero.
    Un abrazo.
    Ariel

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    1. Gracias, Ariel. Celebro haber conseguido divertirte que era el único propósito de este relato. Te aseguro que escribir historias de humor es algo para lo que todavía no estoy preparado, me parecen las más difíciles dado que la estructura narrativa debe rozar la perfección. Un gag fuera de su momento, o un chiste en mal lugar echa abajo el humor. Espero poder escribir alguna, aunque solo sea por lo que disfruté a Tom Sharpe. Un fuerte abrazo!

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  16. ¡Muy bueno, David!Es mucho más entretenido que las intrigas de los dioses griegos.
    Se me ocurre que el pobre cura terminará siendo otro escopeteao. Y también pienso que los hombres del pueblo ya cayeron en la rutina en cuanto a sus deberes maritales y las chicas están buscando experiencias nuevas.
    Felicitaciones y un abrazo.

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    1. Gracias, Mirella. Sin duda, son más cercanas a las pasiones, pecados y méritos del ser humano. La vida en los pueblos puede llegar a una rutina exasperante y sin duda cualquier elemento novedoso supone una revolución. Si bien eso era antes. Hoy día internet llega a todas partes y con ello, las pequeñas islas desaparecen. Un abrazo!

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  17. Enhorabuena David por tu relato. Ha sido muy entretenido y a la vez divertido. Pienso que son dos buenas cualidades para atrapar al lector y tu lo consigues. Saludos y feliz finde.

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    1. Gracias, Vicensi. Celebro haberlo conseguido con este relato, atrapar a un lector no es algo que se consiga siempre. Saludos!

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  18. Hola, David, encantado de leerte de nuevo.

    Me ha gustado mucho este relato tan divertido, basado en un hecho ocurrido en un pequeño pueblo de mi tierra, Andalucía, a rebosar de cuentos e historias fascinantes, como tantas otras regiones, cada una con sus anécdotas, su historia y su cultura detrás, que las enriquecen y las hacen únicas y preciosas. Cuando mi abuela me contaba alguna de sus viejas historias, o cuentos inventados, siempre me quedaba embobado escuchándola. Me encantaban.

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    1. Gracias, J.J. Doy fe de las excelentes historias de tu abuela, me maravilló el cuento que nos regalaste en tu blog esta semana. Un ejemplo de cómo se cuenta una historia. Un abrazo!

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  19. ¡Hola, David!
    Que curiosa la historia, ¡me ha encantado leerla! Jajajaja. Esas anécdotas que, por desgracia solo disfrutáis en determinados puntos de España, son una muy buena fuente para relatos como el tuyo. Aunque, pensándolo bien, supongo que cada región dispone de su propia versión para la misma historia, degradada a su manera, ya sea por su imaginación o por vagos recuerdos, cada vez que alguien la cuenta.
    Lo cierto es que estaría genial poder leer ese relato del párroco, ¡que parece que nos lo mencionas al final para dejarnos con ganas de más! Espero que las musas se apiaden de tus lectores y te visiten más a menudo. Aunque los hay más ricos en ese sentido, España tiene varias leyendas curiosas y misteriosas, como el hombre-pez de Lierganes, Ochate, o esos duendecillos celtas que viven escondidos en las casas y mueven las cosas de sitio, Jajajaja, que buena recopilación de relatos formarían esas historias.
    Un abrazo, amigo. Y como siempre, un placer leerte.

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    1. Gracias, Ana. Pues la verdad es que esa historia está por contarse, pero de momento no. Las musas me han llevado a intentar escribir una novela, mi primer intento, este año. Y la verdad es que están bastante centradas en ello.
      Lo que si espero es que nos cuentes alguna de esas historias que apuntas en tu blog. Un abrazo!

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    2. Bueno, bueno... inquina cariñosa quise decir en el otro comentario, Jajajaja, sabía que las descripciones excesivas no eran de tu devoción.
      Espero que vayas muy bien con tu libro y te deseo toda la suerte con él, visto lo visto en tu blog, espero poder leerlo y en un futuro hacerte llegar mis comentarios y sensaciones. ¡Y por supuesto! En breve publicare otro de mis prometidos relatos que espero puedas disfrutar.
      ¡Un abrazo, amigo! ¡Que las musas te acompañen!

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    3. Gracias, Ana. Quedo a la espera tu siguiente relato, dada tu versatilidad me pregunto qué género vas a tratar. Un abrazo!

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  20. ¡Me he reído mucho! Es como la típica historia que te podrían contar los abuelos a modo de batallita o de cotilleo del pueblo. ¡Simplemente genial!

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    1. Gracias, Mia. Exactamente es eso, cotilleos que el tiempo transforma en leyenda. Un abrazo!

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  21. ¡Hola David! He llegado hasta aquí por recomendación del compañero Ariel y después de echarle un vistazo a tu blog, ver lo interesante que es, en especial las reglas y consejos para los aficionados a estas cosas del escribir, entre los que me encuentro.
    Leí este relato tan bien escrito con dosis de ironía y socarronería tan propia de los pueblos, donde sus habitantes sin decir, dicen y mucho.
    ¡Vaya con don Emilio!, no me extraña que despierte los anhelos dormidos de las señoras y la desconfianza de los maridos, menos mal que el párroco volvió a despertar las ilusiones… a ver si no lo “mandan a mudar”

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    1. Gracias, Tara. Bienvenida al blog, en realidad lo único que comparto es lo que otros, con mucha más autoridad y conocimiento, recomiendan. Soy como un estudiante que lo explica para comprobar si lo ha entendido. Un abrazo!

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  22. Jajaja, me ha encantado David! Y me he reído mucho. La leyenda del "Escopeteao" cuentan por ahí, jajajaja. Es un relato muy irónico y cachondo, simplemente genial. Un abrazo! ; )

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    1. Gracias, Ramón. No soy muy dado al humor en mis relatos, celebro haber conseguido tus sonrisas. Un abrazo!

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  23. Anécdotas y leyendas pueblerinas; dónde se pongan este tipo de leyendas, que se quite todo lo demás. Siempre me han gustado este tipo de relatos. Mi suegro Q.E.P.D. sabía muchas de su pueblo natal en Badajoz y a menudo, nos las contaba cuando nos reuníamos a comer. Las tenia para todos los gustos y de todos los tipos. desde las más alegres, a las más tristes.
    Me he divertido leyendo este relato David.
    Es sospechoso que el joven párroco, se aplique tanto en apartar del mal a las mujeres del pueblo y les dedique tanto tiempo.

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    1. Gracias, Humereo. ¡Menudo honor recibir tus palabras! Viniendo de un experto en lo que, para mí, es más difícil de la ficción: el humor. Un fuerte abrazo!

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  24. ¡Ay David, cómo me he reido! jajajaja. Un relato de lo más divertido que sin decir nada, lo dice todo. Estoy de acuerdo contigo en que las historias de los pueblos no tienen nada que envidiar a los mejores relatos mitológicos :D

    En cierta ocasión yo también escribí sobre una moza rústica, guapa y bien plantada que era digna de tener su propia leyenda local. Te dejo el enlace por si te ape echarle un ojo ;)

    http://palabrasylatidos.blogspot.com.es/2015/10/los-hombres-de-eva.html

    ¡Un abrazo, gracias por este buen rato y feliz finde!

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    1. Gracias, Julia. ¡"Pallá" voy a leerlo! Celebro haber conseguido esas risas, no soy muy dado al humor, me parece algo muy complicado. Un abrazo!

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  25. jajajaja... Un rico guiño literario arrancador de sonrisas :)
    Abrazos!!

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    1. Gracias, Diana. Me encanta habértelas arrancado... Un abrazo!

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